Yolanda Fernández Dice

sábado, octubre 14, 2006

¿SOPLAR EL BISTEC ES ENFRIAR LA CARNE?

¿SOPLAR EL BISTEC ES ENFRIAR LA CARNE?

Hace unos meses durante una entretenida conversación con mi amiga Ivonne oí por primera vez la expresión “soplar el bistec”. Me pareció muy llamativa y ella me explicó el sentido general que asume esta frase; posteriormente pude precisar con mayor rigor y con ejemplos de uso el contexto en el que se está produciendo la expresión “soplar el bistec”.
Soplar el bistec es una forma de reciente uso en el habla coloquial de los jóvenes caraqueños, no he logrado registrar este uso en otras ciudades venezolanas y realmente desconozco si se ha extendido. En todo caso, pudiera seguirse su evolución y profundizar en el análisis. Por ahora, me limitaré a presentar una breve aproximación.
En nuestros liceos los adolescentes suelen organizarse en impenetrables grupos de amigos, se frecuentan, se llaman por teléfono, intercambian infinitos mensajes de texto y chatean todo el día. De ese modo se integran, interactúan, estudian y van sacando adelante sus vidas de estudiantes. Como madre de dos adolescentes me ha tocado ver de cerca ese “modus vivendi” de los muchachos de esta época. Mi casa es frecuentada por un rebaño de adolescentes que en medio de sus actividades escolares también sacan tiempo para la fraternidad y la alegría, a mí me gusta mucho compartir con ellos y sentir que las épocas, aunque pudieran separarnos, sólo evidencian una particular visión del mundo marcada por nuestras edades.
En mi casa también oí la expresión “soplar el bistec” y recibí la más clara y ajustada explicación. Como el camino hacia el amor comienza a abrirse, generalmente, durante la adolescencia, nuestros muchachos suelen soplarse el bistec sin ningún tipo de contemplación. Se soplan el bistec cuando una muchacha o muchacho siente atracción por el novio o novia de su amiga o amigo y secretamente comienza un cortejo para quitárselo (a) al otro(a). Si Carlos siente atracción por Emilia, la novia de Felipe, le sopla el bistec a Felipe y si tiene éxito se lleva a Emilia. Soplar el bistec es algo así como “enfriar” la relación que hay entre una pareja para quedarse con uno de sus miembros.
Presumo que la andariega vida de nuestros adolescentes, llena de indefiniciones personales, hace proclive el desarrollo de situaciones como la anteriormente descrita. Ellos viven así y son felices. Ellos también crearon la forma lingüística para identificar esas situaciones y lo han hecho con una creatividad sumamente llamativa.
Por otra parte, valga la ocasión para hacer referencia a otra expresión que pudiera ubicarse en un campo léxico similar al de “soplar el bistec”. Usualmente, en Venezuela cuando un muchacho o adulto quiere enamorar a una muchacha no la corteja, sino que le “echa los perros”. Ilustro la expresión: Carlos le echó los perros a Emilia y logró conquistarla. Cuando se hicieron novios se “empataron” y cada uno se convirtió en el “empate” del otro. Al besarse no se dan besos sino “jamones” o “latas” y si llegan a hacer el amor, hacen “cronchi-cronchi”. Allí ya la cosa es preocupante porque si no están bien orientados puede llegar un embarazo precoz o una ETS. Es por eso que los adultos nos obligamos a mantener “los ojos abiertos” para proteger y orientar a nuestros hijos…


RELACIONADOS CON:
Una lata no es un piquito: se refiere a la intensidad del contacto al momento de dar un beso. Una lata es un beso largo y profundo, un piquito es apenas un roce.
Zamurearle la novia: En Venezuela el zamuro es un ave carroñera, en México se le conoce como zopilote. Zamurear la novia se refiere a la acción de mirar lo que se considera ajeno, darle vueltas a cierta distancia, evaluando la posibilidad de hacerse con la presa.
Bucearle la jeva: se refiere a la acción de mirar de modo indiscreto a la novia de alguno, mirar intentando escudriñar más allá de lo que es fácilmente observable.Calentarle la oreja: seducir con frases agradables, se puede emplear no sólo para referirse a las relaciones interpersonales durante el cortejo, sino también en cualquier situación en la cual sea prioritario persuadir a alguien para que haga algo.

3 Comments:

  • Me parece muy ingenioso el hecho de explorar la inmensa gama de modismos en el vocabulario de la juventud caraqueña. Como toda joven transitante de ese complejo mundo he cometido el ERROR de emplear en ciertos momentos dichas palabras, que a la larga solo empobrecen el vasto campo del lexico que la lengua castellana nos otorga. Me parece divertida la manera en la cual explico dicho fenomeno verbal, y me hizo recordar las jocosas conversas entabladas entre usted y los demas compañeros de la seccion 14 de la carrera Educ. Especial.
    Lo importante de un texto es lograr la atencion del lector y este acaparo la mia... felicitaciones, seguire explorando los demas textos.
    KARLA PINEDA

    By Anonymous Karla Pineda, at 17 de octubre de 2006, 3:14 p. m.  

  • Gracias por tus comentarios, Karla. En la juventud hay una interesante fuente para escudriñar el maravilloso mundo de los significados, pero recuerda que los modismos no son errores. Pueden ser adecuados o inadecuados, todo depende de la situación y del interlocutor. Por otra parte, claro que recuerdo aquellas conversaciones...la expresión "zamurearle la novia" la oí por primera vez en ese curso.
    Bueno, espero que tus estudios sigan "viento en popa".
    Saludos cordiales.

    By Blogger Yolanda Fernández, at 17 de octubre de 2006, 5:20 p. m.  

  • jajaja muy buen artículo!... te comento que he escuchado e incluso, hecho uso, de algunas expresiones similares a la que introduces en tu texto (Soplar el Bistek); pero lamentablemente no conozco el origen ni analogía de las mismas. Ellas son: "Rajuñar la arepa" y "Patear el Tobo"... extrañamente tienen el mismo significado, pero a diferencia de "Soplar el Bistek", donde se puede asumir la analogía a la que haces mención: "enfriar la relacion", no sé que puede tener que ver esto con aquello. jejeje saludos!

    By Anonymous Eduardo, at 6 de octubre de 2009, 7:38 p. m.  

Publicar un comentario

<< Home